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  • 19 Apr 2017
        Entré en su despacho con la intención de preguntarle unas dudas sobre la asignatura que impartía en la universidad. La verdad es que en su asignatura siempre tenía dudas. Le prestaba tanta atención a él, a sus pantalones ceñidos a ese bonito culo, al intenso brillo de sus ojos, a la movilidad de sus dedos que tantas ganas tenía de sentir sobre mi piel, que normalmente no me enteraba de nada de lo que decía en la clase.   Nada más entrar por la puerta de su despacho, después de llamar inocentemente, me recibió con una sonrisa tan calida y cautivadora que me sentí humedecer y me hizo temblar las piernas.   — Pasa Anjana, pasa. ¿Alguna duda sobre mi clase de hoy? — me dijo mientras yo sentía como todo el calor de mi cuerpo se concentraba en mis pómulos sonrojados y....entre mis piernas.   “Si, ¿cuando me harás sentir tus dedos sobre mi piel?" pensé para mí en decirle pero de mis labios solo broto un tímido y tartamudeante si.  Me ofreció sentarme en una silla de cuero negro frente a su mesa y me interrogó con la mirada. Yo le expuse mis dudas sin poder quitarme de la mente sus labios que tanto me apetecía besar. Se levantó de su asiento. Colocó sus brazos sobre los brazos de la silla y con dulzura me empezó a explicar mis dudas. Yo podía sentir su aliento jugando en mi pelo. El calor de sus palabras atravesaba mi melena y erizaba los pelos de mi nuca. No pude evitarlo me eché a temblar.  En los brazos de la silla sus dedos jugueteaban tamborileando. Sus palabras dejaron de ser audibles para mis oídos. Solo podía pensar en aquellos dedos ágiles jugueteando entre mis piernas, en la cima de mi placer, en aquel lugar prohibido que yo ya sentía empapado.  Estaba nerviosa, alterada, excitada, cachonda, loca de deseo y sin saber realmente lo que hacia, en un impulso incontrolable, mecánico, agarré una de sus manos, la arranqué de apoyabrazos de la silla y la apoyé con fuerza contra mi sexo latente por encima de la tela de mi falda.  La apreté con fuerza con mis dos manos por si él reaccionaba intentando apartarla. No quería que se moviera de allí. No lo hizo.  Durante unos segundos se quedo quieto. Yo podía sentir el calor de su mano en mi húmedo sexo. Notaba la tela de mi tanga humedecido. Mi excitación era tal que mis pezones se endurecieron contra mi blusa y mordiéndome los labios empecé a contonear mis caderas contra su mano.  El no decía nada, no hacia nada. Podía sentir su respiración en mi cuello, su mano en mi sexo. Dios como lo disfrutaba.  Entonces él empezó a mover sus dedos. A tamborilear como había hecho antes en la silla pero ahora sobre mi coño. Al sentir sus dedos moverse de mi boca escapó un gemido de placer. Solté su mano y me aferré con fuerza a los brazos de la silla.  Con su otra mano apartó el pelo de mi cuello y empezó a besarme con dulzura, dejando restos de su humedad en mi cuello, en el lóbulo de mi oreja, casi en mis hombros. La mano que acariciaba mi entrepierna se detuvo un instante. Un "No pares por favor" se escapó de mis labios. El subió mi falda hasta dejar mis muslos a la vista. Yo abrí mis piernas. Mi tanga de color rosa chile tenía una enorme mancha de flujos a la altura de mi sexo. Estaba tan caliente.  El lo separó con la yema de sus dedos. Aquellos dedos mágicos que tantas ganas tenía de sentir sobre mi piel. Los deslizó por todo mi coño. Empapándose. Haciéndome gemir de placer. Luego empezó a masturbarme. Primero despacio. Rozándome. Pasando los dedos por cada poro de sensibilidad de mi empapado sexo. Después martilleo con delicadeza mi clítoris y por ultimo, haciéndome estallar en gemidos incontrolables, me penetró con dos de sus dedos.  Era tanto el placer que sentía que notaba como mi cuerpo se contraía y mi espalda se arqueaba buscando sentir más dentro de mí aquellos dos dedos. No pares, no pares, era lo único que era capaz de decirle entre gemido y gemido.  Entonces llamaron a la puerta. Ninguno de los dos dijimos nada. Yo contuve mis gemidos. Me mordía los labios hasta casi hacérmelos sangrar. Estaba al borde del orgasmo. Necesitaba llegar al orgasmo.  En la puerta seguían insistiendo. Golpeaban cada vez con más insistencia en el cristal opaco que nos ocultaba de miradas indiscretas. El respondió:  — Un segundo por favor ahora le atiendo —Mientras aumentaba el ritmo de sus penetraciones en mi coño.  Le agarré su mano con las mías. Mi cuerpo se contrajo, mi sexo se convulsionó, mis labios sufrieron la mordedura de un brutal orgasmo contenido.  Después él fue hacia la puerta. Yo me coloque el vestido. Era el director que venía a preguntarle por los exámenes. Él me miró y sonriendo me dijo:  — Seguiremos con las explicaciones en otro momento...y no te preocupes profundizaremos un poco más en la materia —sonrojada me levanté y salí del despacho.  Sólo esperaba que él no tuviera que dar muchas explicaciones por la mancha de olor sexual que había en su silla.  Al día siguiente volví al despacho del profesor. Me había pasado la noche pensando en él, en la suavidad de sus manos, en como me había masturbado. Había pensado tanto en él y en aquel momento a su lado que había terminado masturbándome bajo mis sabanas susurrando entre gemidos su nombre.  Me había levantado con una decisión tomada. Aquello no podía acabar así, el profesor se merecía una recompensa por ser tan aplicado en sus explicaciones. Con una sonrisa entré en el despacho.  Él, al verme entrar en su oficina con aquellos pantalones vaqueros ajustados que remarcaban mi figura, con el pelo suelto cayéndome sobre los hombros y con una sonrisa maliciosa en la cara, no pudo evitar sentirse sexualmente atraído de nuevo. Él también había tenido que masturbarse en su casa recordando el olor de sus dedos cuando la joven se convulsionó apretando su mano.  Fue a levantarse para recibirme pero con un gesto le hice ver que no hacia falta.  — Tranquilo profesor, hoy no vengo a preguntarle dudas, solo a devolverle el favor de ayer.  Puso cara de no comprender pero en cuanto pasé al otro lado de la mesa y le dí un suave beso en los labios comenzó a entender.  Fue un beso calido en el que los labios se rozaron con dulzura. Después sintió la punta de mi lengua humedecerle la boca y por ultimo mi pasión juvenil besándole intensamente buscando entrelazar nuestras lenguas. Fue un beso tan intenso y pasional que no puedo evitar excitarse hasta que su sexo deformara la cremallera de su pantalón. Aunque él no podía saberlo aquel beso me había humedecido la ropa interior.  Dispuesta a compensar a mi profesor me arrodillé entre la silla y la mesa y con dulzura, malicia y deseo reflejados en mis ojos fui soltando el cinturón y la cremallera del pantalón.  El bóxer negro ajustado que llevaba se veía deformado por la tensión de su sexo. Desde tan cerca casi podía sentirlo latir bajo la tela. Sin pesármelo dos veces le di un beso. El cuerpo del profesor se convulsionó en la silla. Por encima de la tela fui recorriendo aquella polla con la que había soñado la noche anterior, desde la base de los huevos, que desprendían un calor que hacia arder mis labios, hasta la cima de aquel capullo que ya imaginaba rosado y húmedo.  Volví a sentirse tremendamente excitada. Mi sexo latía bajo mis braguitas blancas. Sin dejar de dar suaves besos al miembro erecto de mi profesor fue soltándome los pantalones vaqueros y buscando con la yema de mis dedos la humedad de mis braguitas.  Entonces llamaron a la puerta. El profesor se puso tenso y me empujó debajo de la mesa. Me quedé allí, quieta, con las manos metidas en mis pantalones vaqueros y con el olor de aquella polla a escasos centímetros de mi cara.  —Adelante, pase —dijo el profesor.  Una voz de mujer habló desde la puerta. Era una compañera de clase. Una chica tan guapa como odiosa con la que no me llevaba nada bien.  La joven tonteaba entre risitas y preguntas estupidas con el profesor. Él se mostraba nervioso. Escondida bajo la mesa, con mis bragas empapadas y aquella polla que tanto deseaba frente a mí, no se resistí más. Abrí el bóxer de mi profesor y extraje su pene que se quedo erguido. Tenía las venas marcadas, el capullo sonrosado se mostraba en pleno esplendor, de su punta brotaban pequeñas gotas de flujos que delataban la excitación de mi amante. Recogí aquellas gotas con la punta de mi lengua. Él se estremeció.   — ¿Esta Usted bien profesor? —preguntó la inoportuna compañera de clase.  — Si, si muy bien —contestó él mientras me iba introduciendo su sexo hasta el fondo de mi boca.  Pese a lo comprometido de la situación no podía parar. Si me sacaba aquel erecto miembro de la boca estallaría en gemidos de placer por el roce de mis dedos en el coño y aquello terminaría por delatarnos. Además se sentía tan rico el sabor de mi profesor en la boca. Disfrutaba tanto de las gotas de néctar que aquella polla me regalaba que no me hubiera liberado de ella por nada en el mundo.  A cada beso, a cada lamida, a cada succión que le daba a aquel instrumento de placer notaba como crecía en mi boca y con ella mi excitación me acercaba más a mi orgasmo. El profesor a duras penas conseguía mantener una conversación coherente con su otra alumna y yo disfrutaba imaginando la cara que pondría aquella bobalicona si descubría lo que estaba haciendo bajo la mesa del profesor.  Entonces tuve una idea maliciosamente morbosa. Llevaría al orgasmo a mi profesor delante de aquella alumna.  Aceleré el ritmo de mi boca. Mamé, succioné, chupé, lamí, besé, me follé entre mis labios aquella verga cada vez más erecta y excitada. Me ponía más y más excitada imaginando las caras del profesor intentando mantener la compostura y cuanto mas excitada estaba con más ganas me masturbaba y chupaba aquella polla.  Adecué el ritmo de mis dedos al de la mamada que propinaba a mi deseado profesor buscando alcanzar juntos el orgasmo. Quería que mi sexo se vaciara de placer a la vez que mi boca se llenaba del placer de mi profesor.  Mi coño se contraía, aquella polla se convulsionaba apretada entre mis labios. Los dos estábamos al borde del orgasmo. No pude detenerme...me daba tanto morbo hacerle correrse delante de aquella alumna engreída.  Instantes después sentía brotar entre mis dedos el placer de un intenso orgasmo y como se me llenaba la boca del semen de mi profesor que no pudo evitar un jadeo al correrse.  Sonreí bajo la mesa al pensar en las caras de profesor y alumna mientras me relamía de gusto bajo la mesa.     ¿Que te pareció? ¿cumplirías tu fantasía?
    0 Posted by Lascivia by Jenny
  •     Entré en su despacho con la intención de preguntarle unas dudas sobre la asignatura que impartía en la universidad. La verdad es que en su asignatura siempre tenía dudas. Le prestaba tanta atención a él, a sus pantalones ceñidos a ese bonito culo, al intenso brillo de sus ojos, a la movilidad de sus dedos que tantas ganas tenía de sentir sobre mi piel, que normalmente no me enteraba de nada de lo que decía en la clase.   Nada más entrar por la puerta de su despacho, después de llamar inocentemente, me recibió con una sonrisa tan calida y cautivadora que me sentí humedecer y me hizo temblar las piernas.   — Pasa Anjana, pasa. ¿Alguna duda sobre mi clase de hoy? — me dijo mientras yo sentía como todo el calor de mi cuerpo se concentraba en mis pómulos sonrojados y....entre mis piernas.   “Si, ¿cuando me harás sentir tus dedos sobre mi piel?" pensé para mí en decirle pero de mis labios solo broto un tímido y tartamudeante si.  Me ofreció sentarme en una silla de cuero negro frente a su mesa y me interrogó con la mirada. Yo le expuse mis dudas sin poder quitarme de la mente sus labios que tanto me apetecía besar. Se levantó de su asiento. Colocó sus brazos sobre los brazos de la silla y con dulzura me empezó a explicar mis dudas. Yo podía sentir su aliento jugando en mi pelo. El calor de sus palabras atravesaba mi melena y erizaba los pelos de mi nuca. No pude evitarlo me eché a temblar.  En los brazos de la silla sus dedos jugueteaban tamborileando. Sus palabras dejaron de ser audibles para mis oídos. Solo podía pensar en aquellos dedos ágiles jugueteando entre mis piernas, en la cima de mi placer, en aquel lugar prohibido que yo ya sentía empapado.  Estaba nerviosa, alterada, excitada, cachonda, loca de deseo y sin saber realmente lo que hacia, en un impulso incontrolable, mecánico, agarré una de sus manos, la arranqué de apoyabrazos de la silla y la apoyé con fuerza contra mi sexo latente por encima de la tela de mi falda.  La apreté con fuerza con mis dos manos por si él reaccionaba intentando apartarla. No quería que se moviera de allí. No lo hizo.  Durante unos segundos se quedo quieto. Yo podía sentir el calor de su mano en mi húmedo sexo. Notaba la tela de mi tanga humedecido. Mi excitación era tal que mis pezones se endurecieron contra mi blusa y mordiéndome los labios empecé a contonear mis caderas contra su mano.  El no decía nada, no hacia nada. Podía sentir su respiración en mi cuello, su mano en mi sexo. Dios como lo disfrutaba.  Entonces él empezó a mover sus dedos. A tamborilear como había hecho antes en la silla pero ahora sobre mi coño. Al sentir sus dedos moverse de mi boca escapó un gemido de placer. Solté su mano y me aferré con fuerza a los brazos de la silla.  Con su otra mano apartó el pelo de mi cuello y empezó a besarme con dulzura, dejando restos de su humedad en mi cuello, en el lóbulo de mi oreja, casi en mis hombros. La mano que acariciaba mi entrepierna se detuvo un instante. Un "No pares por favor" se escapó de mis labios. El subió mi falda hasta dejar mis muslos a la vista. Yo abrí mis piernas. Mi tanga de color rosa chile tenía una enorme mancha de flujos a la altura de mi sexo. Estaba tan caliente.  El lo separó con la yema de sus dedos. Aquellos dedos mágicos que tantas ganas tenía de sentir sobre mi piel. Los deslizó por todo mi coño. Empapándose. Haciéndome gemir de placer. Luego empezó a masturbarme. Primero despacio. Rozándome. Pasando los dedos por cada poro de sensibilidad de mi empapado sexo. Después martilleo con delicadeza mi clítoris y por ultimo, haciéndome estallar en gemidos incontrolables, me penetró con dos de sus dedos.  Era tanto el placer que sentía que notaba como mi cuerpo se contraía y mi espalda se arqueaba buscando sentir más dentro de mí aquellos dos dedos. No pares, no pares, era lo único que era capaz de decirle entre gemido y gemido.  Entonces llamaron a la puerta. Ninguno de los dos dijimos nada. Yo contuve mis gemidos. Me mordía los labios hasta casi hacérmelos sangrar. Estaba al borde del orgasmo. Necesitaba llegar al orgasmo.  En la puerta seguían insistiendo. Golpeaban cada vez con más insistencia en el cristal opaco que nos ocultaba de miradas indiscretas. El respondió:  — Un segundo por favor ahora le atiendo —Mientras aumentaba el ritmo de sus penetraciones en mi coño.  Le agarré su mano con las mías. Mi cuerpo se contrajo, mi sexo se convulsionó, mis labios sufrieron la mordedura de un brutal orgasmo contenido.  Después él fue hacia la puerta. Yo me coloque el vestido. Era el director que venía a preguntarle por los exámenes. Él me miró y sonriendo me dijo:  — Seguiremos con las explicaciones en otro momento...y no te preocupes profundizaremos un poco más en la materia —sonrojada me levanté y salí del despacho.  Sólo esperaba que él no tuviera que dar muchas explicaciones por la mancha de olor sexual que había en su silla.  Al día siguiente volví al despacho del profesor. Me había pasado la noche pensando en él, en la suavidad de sus manos, en como me había masturbado. Había pensado tanto en él y en aquel momento a su lado que había terminado masturbándome bajo mis sabanas susurrando entre gemidos su nombre.  Me había levantado con una decisión tomada. Aquello no podía acabar así, el profesor se merecía una recompensa por ser tan aplicado en sus explicaciones. Con una sonrisa entré en el despacho.  Él, al verme entrar en su oficina con aquellos pantalones vaqueros ajustados que remarcaban mi figura, con el pelo suelto cayéndome sobre los hombros y con una sonrisa maliciosa en la cara, no pudo evitar sentirse sexualmente atraído de nuevo. Él también había tenido que masturbarse en su casa recordando el olor de sus dedos cuando la joven se convulsionó apretando su mano.  Fue a levantarse para recibirme pero con un gesto le hice ver que no hacia falta.  — Tranquilo profesor, hoy no vengo a preguntarle dudas, solo a devolverle el favor de ayer.  Puso cara de no comprender pero en cuanto pasé al otro lado de la mesa y le dí un suave beso en los labios comenzó a entender.  Fue un beso calido en el que los labios se rozaron con dulzura. Después sintió la punta de mi lengua humedecerle la boca y por ultimo mi pasión juvenil besándole intensamente buscando entrelazar nuestras lenguas. Fue un beso tan intenso y pasional que no puedo evitar excitarse hasta que su sexo deformara la cremallera de su pantalón. Aunque él no podía saberlo aquel beso me había humedecido la ropa interior.  Dispuesta a compensar a mi profesor me arrodillé entre la silla y la mesa y con dulzura, malicia y deseo reflejados en mis ojos fui soltando el cinturón y la cremallera del pantalón.  El bóxer negro ajustado que llevaba se veía deformado por la tensión de su sexo. Desde tan cerca casi podía sentirlo latir bajo la tela. Sin pesármelo dos veces le di un beso. El cuerpo del profesor se convulsionó en la silla. Por encima de la tela fui recorriendo aquella polla con la que había soñado la noche anterior, desde la base de los huevos, que desprendían un calor que hacia arder mis labios, hasta la cima de aquel capullo que ya imaginaba rosado y húmedo.  Volví a sentirse tremendamente excitada. Mi sexo latía bajo mis braguitas blancas. Sin dejar de dar suaves besos al miembro erecto de mi profesor fue soltándome los pantalones vaqueros y buscando con la yema de mis dedos la humedad de mis braguitas.  Entonces llamaron a la puerta. El profesor se puso tenso y me empujó debajo de la mesa. Me quedé allí, quieta, con las manos metidas en mis pantalones vaqueros y con el olor de aquella polla a escasos centímetros de mi cara.  —Adelante, pase —dijo el profesor.  Una voz de mujer habló desde la puerta. Era una compañera de clase. Una chica tan guapa como odiosa con la que no me llevaba nada bien.  La joven tonteaba entre risitas y preguntas estupidas con el profesor. Él se mostraba nervioso. Escondida bajo la mesa, con mis bragas empapadas y aquella polla que tanto deseaba frente a mí, no se resistí más. Abrí el bóxer de mi profesor y extraje su pene que se quedo erguido. Tenía las venas marcadas, el capullo sonrosado se mostraba en pleno esplendor, de su punta brotaban pequeñas gotas de flujos que delataban la excitación de mi amante. Recogí aquellas gotas con la punta de mi lengua. Él se estremeció.   — ¿Esta Usted bien profesor? —preguntó la inoportuna compañera de clase.  — Si, si muy bien —contestó él mientras me iba introduciendo su sexo hasta el fondo de mi boca.  Pese a lo comprometido de la situación no podía parar. Si me sacaba aquel erecto miembro de la boca estallaría en gemidos de placer por el roce de mis dedos en el coño y aquello terminaría por delatarnos. Además se sentía tan rico el sabor de mi profesor en la boca. Disfrutaba tanto de las gotas de néctar que aquella polla me regalaba que no me hubiera liberado de ella por nada en el mundo.  A cada beso, a cada lamida, a cada succión que le daba a aquel instrumento de placer notaba como crecía en mi boca y con ella mi excitación me acercaba más a mi orgasmo. El profesor a duras penas conseguía mantener una conversación coherente con su otra alumna y yo disfrutaba imaginando la cara que pondría aquella bobalicona si descubría lo que estaba haciendo bajo la mesa del profesor.  Entonces tuve una idea maliciosamente morbosa. Llevaría al orgasmo a mi profesor delante de aquella alumna.  Aceleré el ritmo de mi boca. Mamé, succioné, chupé, lamí, besé, me follé entre mis labios aquella verga cada vez más erecta y excitada. Me ponía más y más excitada imaginando las caras del profesor intentando mantener la compostura y cuanto mas excitada estaba con más ganas me masturbaba y chupaba aquella polla.  Adecué el ritmo de mis dedos al de la mamada que propinaba a mi deseado profesor buscando alcanzar juntos el orgasmo. Quería que mi sexo se vaciara de placer a la vez que mi boca se llenaba del placer de mi profesor.  Mi coño se contraía, aquella polla se convulsionaba apretada entre mis labios. Los dos estábamos al borde del orgasmo. No pude detenerme...me daba tanto morbo hacerle correrse delante de aquella alumna engreída.  Instantes después sentía brotar entre mis dedos el placer de un intenso orgasmo y como se me llenaba la boca del semen de mi profesor que no pudo evitar un jadeo al correrse.  Sonreí bajo la mesa al pensar en las caras de profesor y alumna mientras me relamía de gusto bajo la mesa.     ¿Que te pareció? ¿cumplirías tu fantasía?
    Apr 19, 2017 0
  • 06 Feb 2017
  • 19 Oct 2016
    Si eres de las personas que evita el tema del sexo oral porque no te gusta cómo saben las partes íntimas de tu pareja, entonces este artículo es para tí. No es que uno se niegue nomás porque sí. A veces el aroma y el sabor son tan poco apetecibles que uno preferiría darle alegría al cuerpo de la pareja de otras formas. Si tu pareja se niega constantemente porque no le gusta el sabor ni el aroma de esas zonas, observa los siguientes puntos: 1. La higiene Antes de decirte qué cosas pueden mejorar el olor y el sabor de la vagina, tenemos que hacer énfasis en lo siguiente: mantén la zona íntima rechinando de limpia. ¿Cómo? Primero: acude con tu médico para detectar cualquier infección, como la candidiasis, que suele provocar mal olor. Segundo: Consulta con tu médico qué tipo de jabón puedes usar para mantener limpiecitos todos tus rincones. En el supermercado puedes encontrar algunos especiales para zonas íntimas que ayudan a evitar malos aromas por ahí. 2. Ten en cuenta tu ciclo No es lo mismo el sabor y el aroma que tenemos cuando estamos ovulando o cuando estamos cerca de tener el periodo al que tenemos durante los días regulares. Así que si tienes sexo durante fuera de los días regulares, ten en cuenta que el aroma y el sabor se modificarán. Para que el aroma no sea tan intenso, puedes utilizar toallitas húmedas de bebé antes de echarte un quiebre, en caso de no poder bañarte antes.  3. Sabor gourmet Ahora bien, ¿quieres que el flujo vaginal tenga un sabor mucho más agradable? Entonces haz lo siguiente: 1. Toma mucha agua, por lo menos dos litros al día. Esto ayuda a eliminar toxinas y a que el sabor del flujo sea mucho más agradable. Los alimentos diuréticos también ayudan, como la piña, la sandía, las uvas moradas o el jugo de arándano. 2. Evita el alcohol y el cigarro. Hacen que todo sepa HORRIBLE. 3. Verde que te quiero verde. Prefiere alimentos como el apio, el limón o el perejil, ya que endulzan el flujo y ayudan al balance hormonal. Eso sí, evita el brócoli y los espárragos porque lograrás el efecto contrario. 4. ¿Sabor a menta o canela? Estas especias pueden le dan un sabor dulce a los flujos vaginales. Así que prepárate un tecito del que más te guste y pon una película de Netflix para disfrutarlo. 5. No comas tantos lácteos. No es que te los prohibamos, pero tampoco le entres con tanta enjundia. Tienen efectos en el flujo vaginal y le aportan un sabor muy ácido, que seguramente a tu pareja no le gustará. Sólo reduce la cantidad dos días antes de tener sexo con tu pareja. 6. Nada de ajo ni cebolla. Si traes algún pleito con tu pareja y quieres que dé arcadas cuando practique sexo oral contigo, entonces empácate unos tacos con mucha cebolla unos días antes de que te haga sexo oral. Nunca está de más comprar un lubricante de sabor. Adquieran el que más les guste y sigan estos consejos. Una verdadera experiencia gourmet. ¡Buen provecho!
    1 Posted by Lascivia by Jenny
  • Si eres de las personas que evita el tema del sexo oral porque no te gusta cómo saben las partes íntimas de tu pareja, entonces este artículo es para tí. No es que uno se niegue nomás porque sí. A veces el aroma y el sabor son tan poco apetecibles que uno preferiría darle alegría al cuerpo de la pareja de otras formas. Si tu pareja se niega constantemente porque no le gusta el sabor ni el aroma de esas zonas, observa los siguientes puntos: 1. La higiene Antes de decirte qué cosas pueden mejorar el olor y el sabor de la vagina, tenemos que hacer énfasis en lo siguiente: mantén la zona íntima rechinando de limpia. ¿Cómo? Primero: acude con tu médico para detectar cualquier infección, como la candidiasis, que suele provocar mal olor. Segundo: Consulta con tu médico qué tipo de jabón puedes usar para mantener limpiecitos todos tus rincones. En el supermercado puedes encontrar algunos especiales para zonas íntimas que ayudan a evitar malos aromas por ahí. 2. Ten en cuenta tu ciclo No es lo mismo el sabor y el aroma que tenemos cuando estamos ovulando o cuando estamos cerca de tener el periodo al que tenemos durante los días regulares. Así que si tienes sexo durante fuera de los días regulares, ten en cuenta que el aroma y el sabor se modificarán. Para que el aroma no sea tan intenso, puedes utilizar toallitas húmedas de bebé antes de echarte un quiebre, en caso de no poder bañarte antes.  3. Sabor gourmet Ahora bien, ¿quieres que el flujo vaginal tenga un sabor mucho más agradable? Entonces haz lo siguiente: 1. Toma mucha agua, por lo menos dos litros al día. Esto ayuda a eliminar toxinas y a que el sabor del flujo sea mucho más agradable. Los alimentos diuréticos también ayudan, como la piña, la sandía, las uvas moradas o el jugo de arándano. 2. Evita el alcohol y el cigarro. Hacen que todo sepa HORRIBLE. 3. Verde que te quiero verde. Prefiere alimentos como el apio, el limón o el perejil, ya que endulzan el flujo y ayudan al balance hormonal. Eso sí, evita el brócoli y los espárragos porque lograrás el efecto contrario. 4. ¿Sabor a menta o canela? Estas especias pueden le dan un sabor dulce a los flujos vaginales. Así que prepárate un tecito del que más te guste y pon una película de Netflix para disfrutarlo. 5. No comas tantos lácteos. No es que te los prohibamos, pero tampoco le entres con tanta enjundia. Tienen efectos en el flujo vaginal y le aportan un sabor muy ácido, que seguramente a tu pareja no le gustará. Sólo reduce la cantidad dos días antes de tener sexo con tu pareja. 6. Nada de ajo ni cebolla. Si traes algún pleito con tu pareja y quieres que dé arcadas cuando practique sexo oral contigo, entonces empácate unos tacos con mucha cebolla unos días antes de que te haga sexo oral. Nunca está de más comprar un lubricante de sabor. Adquieran el que más les guste y sigan estos consejos. Una verdadera experiencia gourmet. ¡Buen provecho!
    Oct 19, 2016 1
  • 19 Oct 2016
    La búsqueda del placer propio es muy legítimo. Permitir que toda esa energía beneficiosa recorra tu cuerpo, que tus pelos se paren orgasmados. ¿Porqué será que nos masturbamos?  Y nunca encontrar una respuesta que satisfaga la sed racional. Sin embargo no se le puede decir que no a ese pequeño placer solitario. No debemos confundir la masturbación con estimulación manual. La masturbación es egoista y de a uno. Una forma de proscratinación enrevesada. Ahora ¡presta atención! Solo será dicho una vez. Con la yema de tus dedos pasa el umbral de que interpone la ropa y disfruta el tacto de tu piel, del vello de tu pubis, tócate, conoce  esa mujer que eres. Abre un poco los labios y camina hacia el calor. Sigue la humedad. Cuando llegues a la suavidad, ralentiza y explora despacio. Estás en tu clítoris, parte importante del placer femenino.  Es el centro de la flor, puedes darle vueltas o presionarlo. Cualquier regaloneo es válido, sólo debes sentir cuál es mejor para llegar a un placer total, si es necesario cierra los ojos y olvídate de tu alrededor. Deja que crezca, busca el rítmo. Sigue los impulsos del placer. Él te va a ir indicando qué necesita. Si un tifón o una llovizna. ¿Un consejo? Suelta. Entrega el peso. Relaja la pelvis. Cuando el piso pélvico está tenso no deja que la sangre y los líquidos fluyan. Relajando conscientemente tu vulva la abres a una sensibilidad más exquisita. Como si tus manos bailaran con tus caderas, deja que el orgasmo llegue sin hacer esfuerzo, deslízate al infinito, supera la ley de la gravedad. Transporta esa sensación a tus extremidades, llévala por la columna vertebral. Siente como se detiene un momento en el corazón, haciéndolo latir con más fuerza, siente cada sensación, cada espasmo, no te alejes de él. Deja que suba y te nuble la vista, por un momento no sabes donde estás… y vuelves. Bienvenida al orgasmo total. Bienvenida a la autoexploración. Cuando lo veas no querrás dejarlo ir.  El juego recién empieza. Si no quieres cansar tu mano, un amigo que vibre es tu mejor inversión. ¿No sabes por cual decidirte? Grande o chico, lo importante es que lo guardes siempre cerca para cualquier emergencia. No seas floja, tocarse es un hábito muy saludable. Mejora el cutis y la autoestima.   La mejor forma de que un hombre te conozca, es conociendote tú primero.  
    0 Posted by Lascivia by Jenny
  • La búsqueda del placer propio es muy legítimo. Permitir que toda esa energía beneficiosa recorra tu cuerpo, que tus pelos se paren orgasmados. ¿Porqué será que nos masturbamos?  Y nunca encontrar una respuesta que satisfaga la sed racional. Sin embargo no se le puede decir que no a ese pequeño placer solitario. No debemos confundir la masturbación con estimulación manual. La masturbación es egoista y de a uno. Una forma de proscratinación enrevesada. Ahora ¡presta atención! Solo será dicho una vez. Con la yema de tus dedos pasa el umbral de que interpone la ropa y disfruta el tacto de tu piel, del vello de tu pubis, tócate, conoce  esa mujer que eres. Abre un poco los labios y camina hacia el calor. Sigue la humedad. Cuando llegues a la suavidad, ralentiza y explora despacio. Estás en tu clítoris, parte importante del placer femenino.  Es el centro de la flor, puedes darle vueltas o presionarlo. Cualquier regaloneo es válido, sólo debes sentir cuál es mejor para llegar a un placer total, si es necesario cierra los ojos y olvídate de tu alrededor. Deja que crezca, busca el rítmo. Sigue los impulsos del placer. Él te va a ir indicando qué necesita. Si un tifón o una llovizna. ¿Un consejo? Suelta. Entrega el peso. Relaja la pelvis. Cuando el piso pélvico está tenso no deja que la sangre y los líquidos fluyan. Relajando conscientemente tu vulva la abres a una sensibilidad más exquisita. Como si tus manos bailaran con tus caderas, deja que el orgasmo llegue sin hacer esfuerzo, deslízate al infinito, supera la ley de la gravedad. Transporta esa sensación a tus extremidades, llévala por la columna vertebral. Siente como se detiene un momento en el corazón, haciéndolo latir con más fuerza, siente cada sensación, cada espasmo, no te alejes de él. Deja que suba y te nuble la vista, por un momento no sabes donde estás… y vuelves. Bienvenida al orgasmo total. Bienvenida a la autoexploración. Cuando lo veas no querrás dejarlo ir.  El juego recién empieza. Si no quieres cansar tu mano, un amigo que vibre es tu mejor inversión. ¿No sabes por cual decidirte? Grande o chico, lo importante es que lo guardes siempre cerca para cualquier emergencia. No seas floja, tocarse es un hábito muy saludable. Mejora el cutis y la autoestima.   La mejor forma de que un hombre te conozca, es conociendote tú primero.  
    Oct 19, 2016 0
  • 14 Jun 2016
    Un estudio elaborado por la Universidad de Escocia ha llegado a la conclusión de que las mujeres con el labio superior más carnoso tiene mayor capacidad orgásmica. Siempre se ha dicho que las mujeres y los hombres que tienen los labios carnosos y bien definidos son más sexys y tienen un amplio potencial erótico, pero ahora ha sido una universidad la que lo ha confirmado.Stuart Brody, profesor de psicología de la universidad ha investigado a más de 250 mujeres, concretamente ha analizado los rasgos faciales para determinar elcomportamiento sexual.Como era de esperar los labios carnosos tienen que ser naturales.La mayoría de las mujeres que tenían los labios voluptuosos han afirmado haber tenido buenas experiencias sexuales y más orgasmos que las demás mujeres.   A una revista científica el profesor ha explicado que la clave está en un punto que se encuentra en el labio superior, concretamente en la línea media del mismo y que se forma en la semana 17 de gestación.   Al parecer este punto predice el comportamiento sexual futuro. Lo cierto es que una mujer con los labios carnosos siempre se ha considerado sensual y sexy. ¿Crees que este estudio tiene razón? Cuéntanos que opinas al respecto...  
    0 Posted by Lascivia by Jenny
  • Un estudio elaborado por la Universidad de Escocia ha llegado a la conclusión de que las mujeres con el labio superior más carnoso tiene mayor capacidad orgásmica. Siempre se ha dicho que las mujeres y los hombres que tienen los labios carnosos y bien definidos son más sexys y tienen un amplio potencial erótico, pero ahora ha sido una universidad la que lo ha confirmado.Stuart Brody, profesor de psicología de la universidad ha investigado a más de 250 mujeres, concretamente ha analizado los rasgos faciales para determinar elcomportamiento sexual.Como era de esperar los labios carnosos tienen que ser naturales.La mayoría de las mujeres que tenían los labios voluptuosos han afirmado haber tenido buenas experiencias sexuales y más orgasmos que las demás mujeres.   A una revista científica el profesor ha explicado que la clave está en un punto que se encuentra en el labio superior, concretamente en la línea media del mismo y que se forma en la semana 17 de gestación.   Al parecer este punto predice el comportamiento sexual futuro. Lo cierto es que una mujer con los labios carnosos siempre se ha considerado sensual y sexy. ¿Crees que este estudio tiene razón? Cuéntanos que opinas al respecto...  
    Jun 14, 2016 0
  • 31 Mar 2016
    Un estudio cuestiona que la heterosexualidad sea una tendencia dominante, e incluso exista, entre las mujeres. Las mujeres hetero no existen. Y no lo decimos nosotros, lo dice un reciente estudio realizado por la Facultad de Psicología de la Universidad de Essex que concluye que las mujeres o son homosexuales o son bisexuales. Al menos, la mayoría de las mujeres. Para realizar el estudio, los investigadores proyectaron imágenes de cuerpos desnudos tanto de hombres como de mujeres ante 235 participantes. Un 82% de las mujeres que se sometieron al test, se excitaron sexualmente tanto con el cuerpo masculino como con el femenino. En contraste, las lesbianas dieron una respuesta mucho más intensa ante la imagen de otra mujer desnuda que ante el cuerpo de un hombre. "A pesar de que la mayoría de las mujeres se definieron como heterosexuales, nuestra investigación muestra claramente que cuando se trata de lo que las excita, son bisexuales o lesbianas, nunca heteros", ha argumentado el doctor Gerulf Rieger, uno de los autores del estudio.            Un 82% de las mujeres que se sometieron al test, se excitaron sexualmente tanto con el cuerpo masculino como con el femenino.   Ya lo decía Faye Marsay en la película Pride: "Dentro de cada mujer hay una lesbiana". El estudio, solo ha sido realizado con mujeres. Sin invitar a los hombres. Y no sabemos cómo reaccionarían ellos ante los mismos estímulos. Incluso si se declaran 100% heterosexuales. Sin embargo, recientes tendencias sexuales nos dan una pequeña pista. Hace unos meses, la socióloga Jane Ward exploraba en su libro No Gay un conjunto de prácticas que se extienden entre los hombres heterosexuales. El fenómeno que explicaba consiste en  hombres jóvenes que se identifican como heterosexuales y que buscan contactos sexuales con otros hombres... heterosexuales. El homoerotismo como forma de adhesión heterosexual. ¿Contradicción? A través de numerosos ejemplos, la autora trataba de demostrar que el contacto sexual entre personas del mismo sexo ha sido, históricamente, una parte integral de la identificación heterosexual del hombre. Y lanzaba una pregunta: ¿Pueden ser estas prácticas un síntoma de una heteroflexibilidad masculina que estamos negando?   La buena noticia es que todo esto está cambiando. Poco a poco, la humanidad concibe la sexualidad de una forma más fluida.   La realidad es que existe una doble moral a la hora de juzgar los comportamientos homosexuales o bisexuales de hombres y mujeres. Cuando dos mujeres se enrollan, muchas personas consideran que no se trata de homosexualidad sino de una fase de experimentación. Un juego al que toda mujer juega con su mejor amiga. Tras el juego, la mujer puede volver a identificarse como heterosexual sin ningún problema. Pero no ocurre lo mismo cuando se trata de dos hombres: una vez que has tenido una experiencia sexual con otro hombre, el entorno pasa a considerarte gay.
    2 Posted by Lascivia by Jenny
  • Un estudio cuestiona que la heterosexualidad sea una tendencia dominante, e incluso exista, entre las mujeres. Las mujeres hetero no existen. Y no lo decimos nosotros, lo dice un reciente estudio realizado por la Facultad de Psicología de la Universidad de Essex que concluye que las mujeres o son homosexuales o son bisexuales. Al menos, la mayoría de las mujeres. Para realizar el estudio, los investigadores proyectaron imágenes de cuerpos desnudos tanto de hombres como de mujeres ante 235 participantes. Un 82% de las mujeres que se sometieron al test, se excitaron sexualmente tanto con el cuerpo masculino como con el femenino. En contraste, las lesbianas dieron una respuesta mucho más intensa ante la imagen de otra mujer desnuda que ante el cuerpo de un hombre. "A pesar de que la mayoría de las mujeres se definieron como heterosexuales, nuestra investigación muestra claramente que cuando se trata de lo que las excita, son bisexuales o lesbianas, nunca heteros", ha argumentado el doctor Gerulf Rieger, uno de los autores del estudio.            Un 82% de las mujeres que se sometieron al test, se excitaron sexualmente tanto con el cuerpo masculino como con el femenino.   Ya lo decía Faye Marsay en la película Pride: "Dentro de cada mujer hay una lesbiana". El estudio, solo ha sido realizado con mujeres. Sin invitar a los hombres. Y no sabemos cómo reaccionarían ellos ante los mismos estímulos. Incluso si se declaran 100% heterosexuales. Sin embargo, recientes tendencias sexuales nos dan una pequeña pista. Hace unos meses, la socióloga Jane Ward exploraba en su libro No Gay un conjunto de prácticas que se extienden entre los hombres heterosexuales. El fenómeno que explicaba consiste en  hombres jóvenes que se identifican como heterosexuales y que buscan contactos sexuales con otros hombres... heterosexuales. El homoerotismo como forma de adhesión heterosexual. ¿Contradicción? A través de numerosos ejemplos, la autora trataba de demostrar que el contacto sexual entre personas del mismo sexo ha sido, históricamente, una parte integral de la identificación heterosexual del hombre. Y lanzaba una pregunta: ¿Pueden ser estas prácticas un síntoma de una heteroflexibilidad masculina que estamos negando?   La buena noticia es que todo esto está cambiando. Poco a poco, la humanidad concibe la sexualidad de una forma más fluida.   La realidad es que existe una doble moral a la hora de juzgar los comportamientos homosexuales o bisexuales de hombres y mujeres. Cuando dos mujeres se enrollan, muchas personas consideran que no se trata de homosexualidad sino de una fase de experimentación. Un juego al que toda mujer juega con su mejor amiga. Tras el juego, la mujer puede volver a identificarse como heterosexual sin ningún problema. Pero no ocurre lo mismo cuando se trata de dos hombres: una vez que has tenido una experiencia sexual con otro hombre, el entorno pasa a considerarte gay.
    Mar 31, 2016 2
  • 02 Mar 2016
    Las mujeres solemos tener un mundo muy amplio de fantasías sexuales, pero hemos sido educadas con más limitaciones y represiones sexuales que los varones. Hasta hace unos años, el contenido de esas "escenas" era más bien romántico y poco trasgresor. Pero algunas cosas están cambiando. La psicóloga y sexóloga Andrea Gómez analiza el tema. Las fantasías, según Sigmund Freud, son, ante todo, sueños diurnos, escenas, episodios, novelas, ficciones que las personas forjan y se narran a sí mismas en estado de vigilia (despiertos). Son imágenes mentales que pueden contener una escena completa o sólo recortes o imágenes aisladas, y en general desarrollan y visualizan deseos no siempre insatisfechos. Y/o recrean situaciones estimulantes y placenteras que la persona no desearía realizar en la realidad: son fantasías y allí concentran todo su "poder". Las fantasías son, tanto para los varones como para las mujeres, producciones del psiquismo, de la mente humana, que nos permiten jugar y explorar dentro de nuestras almas y entregarnos a placeres y deseos que en la realidad nos resultarían prohibidos y hasta bochornosos. El sujeto que crea dicha fantasía siempre forma parte de la misma: ya sea como participante o como espectador. Las personas se permiten, a través de sus fantasías, imaginar, crear y participar de situaciones que probablemente jamás concretarían en la realidad, en general por culpa o vergüenza.  La actividad sexual propiamente dicha nace y se desarrolla en las fantasías. Las adolescentes tienen fantasías sexuales sobre la primera relación sexual, el primer beso, un encuentro deseado, escenas privadas y excitantes que van trazando el camino para el desarrollo de la identidad y de la actividad sexual futura. Las mujeres suelen tener un mundo muy amplio de fantasías sexuales. Pero hemos sido educadas con más limitaciones y represiones sexuales que los varones. Su actividad sexual se desarrolla en gran parte en la fantasía y su contenido es más romántico que erótico-sexual. Los varones expresan sus impulsos y deseos sexuales con mayores libertades y permisos. Es más, socialmente se los invita a fantasear y desarrollar sus fantasías sexuales como garantía de machismo y hombría. Las mujeres, en cambio, son educadas para enamorarse y recién allí, en ese estado ideal, tendrán permiso para el sexo y/o para fantasear con el ser amado. Pero en la fantasía vale todo y las mujeres se están animando a enriquecer su vida sexual. A medida que se despojan de prejuicios y mandatos sociales y culturales, se permiten explorar en su interior creando escenas y situaciones sumamente excitantes que enriquecen y amplían sus posibilidades de dar y recibir placer sexual. Cuando este camino está permitido, se facilita su desarrollo y se descubren muchas veces zonas desconocidas en la mente humana. No hay que asustarse: son sólo fantasías. Pueden ser privadas o compartidas con la pareja. Y cabe aclarar que en lo que respecta a la sexualidad humana y adulta, todo está permitido, en tanto no exista coerción, ni abuso, ni maltrato a personas, tanto menores de edad como a otros adultos que no deseen compartir dicha práctica sexual o fantasía.  Algunas fantasías sexuales femeninas:   Menage a trois. Relaciones sexuales en las que participan tres personas del mismo o diferente sexo. Relaciones sexuales con una mujer. Son muy frecuentes y no determinan que quien fantasea tenga una identidad sexual de tipo homosexual. científicamente se ha comprobado que la naturaleza sexual de la mayoría de las mujeres son bisexuales, sólo que la sociedad se ha encargado de estigmatizarlo. Escenas de seducción en la que ella se siente observada y deseada por otros/as.   Voyeurismo. Mirar, observar a otros/as manteniendo relaciones sexuales. Fantasía de violación sexual. Esta fantasía confirma a la mujer en un rol pasivo tan fomentado por la cultura falo céntrica y no significa de ninguna manera que lo desee en la realidad. La fantasía está bajo su control y no es peligrosa. En cambio, un hecho real de estas características no tendría nada de placentero ni excitante, por el contario, sería absolutamente traumático, violento y degradante.   El uso de lencería erótica, el cambio de roles en la pareja, jugar interpretando personajes reales o fantaseados, la estimulación de todos los sentidos a través de sabores, sonidos, olores, imágenes visuales y sensaciones corporales, la estimulación y descubrimiento de zonas erógenas en el cuerpo, desencadenan y enriquecen las fantasías sexuales y por lo tanto la vida sexual de las personas.   Las fantasías son deseos que tanto hombres como mujeres tenemos, no debemos cohibirnos en decir lo que deseamos, al contrario debemos disfrutarlas, ya que sólo tenemos una vida, y que mejor que disfrutarla haciendo todo lo que nos gusta...! Un consejo de Instinto Swinger...  
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  • Las mujeres solemos tener un mundo muy amplio de fantasías sexuales, pero hemos sido educadas con más limitaciones y represiones sexuales que los varones. Hasta hace unos años, el contenido de esas "escenas" era más bien romántico y poco trasgresor. Pero algunas cosas están cambiando. La psicóloga y sexóloga Andrea Gómez analiza el tema. Las fantasías, según Sigmund Freud, son, ante todo, sueños diurnos, escenas, episodios, novelas, ficciones que las personas forjan y se narran a sí mismas en estado de vigilia (despiertos). Son imágenes mentales que pueden contener una escena completa o sólo recortes o imágenes aisladas, y en general desarrollan y visualizan deseos no siempre insatisfechos. Y/o recrean situaciones estimulantes y placenteras que la persona no desearía realizar en la realidad: son fantasías y allí concentran todo su "poder". Las fantasías son, tanto para los varones como para las mujeres, producciones del psiquismo, de la mente humana, que nos permiten jugar y explorar dentro de nuestras almas y entregarnos a placeres y deseos que en la realidad nos resultarían prohibidos y hasta bochornosos. El sujeto que crea dicha fantasía siempre forma parte de la misma: ya sea como participante o como espectador. Las personas se permiten, a través de sus fantasías, imaginar, crear y participar de situaciones que probablemente jamás concretarían en la realidad, en general por culpa o vergüenza.  La actividad sexual propiamente dicha nace y se desarrolla en las fantasías. Las adolescentes tienen fantasías sexuales sobre la primera relación sexual, el primer beso, un encuentro deseado, escenas privadas y excitantes que van trazando el camino para el desarrollo de la identidad y de la actividad sexual futura. Las mujeres suelen tener un mundo muy amplio de fantasías sexuales. Pero hemos sido educadas con más limitaciones y represiones sexuales que los varones. Su actividad sexual se desarrolla en gran parte en la fantasía y su contenido es más romántico que erótico-sexual. Los varones expresan sus impulsos y deseos sexuales con mayores libertades y permisos. Es más, socialmente se los invita a fantasear y desarrollar sus fantasías sexuales como garantía de machismo y hombría. Las mujeres, en cambio, son educadas para enamorarse y recién allí, en ese estado ideal, tendrán permiso para el sexo y/o para fantasear con el ser amado. Pero en la fantasía vale todo y las mujeres se están animando a enriquecer su vida sexual. A medida que se despojan de prejuicios y mandatos sociales y culturales, se permiten explorar en su interior creando escenas y situaciones sumamente excitantes que enriquecen y amplían sus posibilidades de dar y recibir placer sexual. Cuando este camino está permitido, se facilita su desarrollo y se descubren muchas veces zonas desconocidas en la mente humana. No hay que asustarse: son sólo fantasías. Pueden ser privadas o compartidas con la pareja. Y cabe aclarar que en lo que respecta a la sexualidad humana y adulta, todo está permitido, en tanto no exista coerción, ni abuso, ni maltrato a personas, tanto menores de edad como a otros adultos que no deseen compartir dicha práctica sexual o fantasía.  Algunas fantasías sexuales femeninas:   Menage a trois. Relaciones sexuales en las que participan tres personas del mismo o diferente sexo. Relaciones sexuales con una mujer. Son muy frecuentes y no determinan que quien fantasea tenga una identidad sexual de tipo homosexual. científicamente se ha comprobado que la naturaleza sexual de la mayoría de las mujeres son bisexuales, sólo que la sociedad se ha encargado de estigmatizarlo. Escenas de seducción en la que ella se siente observada y deseada por otros/as.   Voyeurismo. Mirar, observar a otros/as manteniendo relaciones sexuales. Fantasía de violación sexual. Esta fantasía confirma a la mujer en un rol pasivo tan fomentado por la cultura falo céntrica y no significa de ninguna manera que lo desee en la realidad. La fantasía está bajo su control y no es peligrosa. En cambio, un hecho real de estas características no tendría nada de placentero ni excitante, por el contario, sería absolutamente traumático, violento y degradante.   El uso de lencería erótica, el cambio de roles en la pareja, jugar interpretando personajes reales o fantaseados, la estimulación de todos los sentidos a través de sabores, sonidos, olores, imágenes visuales y sensaciones corporales, la estimulación y descubrimiento de zonas erógenas en el cuerpo, desencadenan y enriquecen las fantasías sexuales y por lo tanto la vida sexual de las personas.   Las fantasías son deseos que tanto hombres como mujeres tenemos, no debemos cohibirnos en decir lo que deseamos, al contrario debemos disfrutarlas, ya que sólo tenemos una vida, y que mejor que disfrutarla haciendo todo lo que nos gusta...! Un consejo de Instinto Swinger...  
    Mar 02, 2016 2
  • 15 Feb 2016
    ¿Una fiesta sexual? Las Lupercalias, una Fiesta de Fertilidad EL ORIGEN DE SAN VALENTÍN ES LA FIESTA PAGANA ORGIÁSTICA DE LAS LUPERCALIAS, UNA FIESTA DE FERTILIDAD EN LA CULTURA ROMANA  Cupido es, en la mitología romana, el dios del amor. Equivale al Eros de la mitología griega. Su nombre latino significa «el deseo».  Es hijo de Venus y de Marte. Se le adjudica la creación de amores y pasiones entre los mortales y suele ser representado por un niño con alas (parecido a un ángel). Al ser hijo de los dioses de la guerra y del amor, Cupido resulta ser el dios de los enamorados, creando de esta manera un balance entre el amor y la tragedia.  En la mitología griega, Eros era el dios primordial responsable de la atracción sexual, el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad. En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares, pero según El banquete de Platón fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Esto explicaba los diferentes aspectos del amor.  Los antiguos romanos creían que cada mes tenía un espíritu que crecía en fortaleza y alcanzaba su cima o todo su poder a mediados o finales del mes. Éste usualmente era el decimoquinto (15) día, y era un día donde brujas, agoreros, y magos trabajaban su magia. Un agorero era una persona llena de un espritu de adivinación, y de la palabra augur tenemos la palabra "inagurar", que significa "tomar pronósticos". Desde que febrero ha sido robado por los Césares y sólo ha tenido 28 días, los Ides de febrero se convirtieron el día 14 de ese mes. Desde que los Ides de un mes fueran celebrados en la víspera precedente, el mes de febrero era único, porque era el día 13 que se convertía en la víspera del Ides de ese mes, y se convirtió en un importante día de fiesta pagano en el Imperio de Roma. El día sagrado del 14 de febrero era llamado "Lupercalia" o "el día del lobo." Éste era un día que era sagrado a los sacerdotes sexuales de la diosa Juno. Éste día también honraba los dioses romanos, Lupercus y Faunus, también como los legendarios gemelos, que supuestamente fundaron a Roma, Remus y Rómulo. Éstos dos se dice que han sido amamantados por lobos en una cueva en el Monte Palatino en Roma. Ésta cueva fue llamada Lupercal y fue el centro de celebración de la víspera de Lupercalia o el 14 de febrero. En éste día, Lupercalia, que más tarde fue llamado el Día de San Valentín, el Luperci o sacerdores de Lupercus se vestían en pieles de cabra para una ceremonia sangrienta. Los sacerdotes de Lupercus, el dios lobo, sacrificaban cabras y un perro y después se manchaban con sangre. Éstos sacerdotes, hechos rojos con la sangre del sacrificio, corrían alrededor del Monte Palatino en un frenesí salvaje mientras hacían una correa llamada un "februa". Las mujeres se sentaban alrededor del monte, mientras los sacerdotes sangrientos las azotaban con las correas de piel de cabra para hacerlas fértiles. Las mujeres jóvenes se reunian en la ciudad y sus nombres eran puestos en cajas. Entonces, éstas "notas de amor" eran llamados "billetes". Los hombres de Roma dibujaban un billete, y la mujer cuyo nombre estaba en él se convertía un su compañera sexual de lujuria con quién él fornicaba hasta el próximo Luperculia o febrero 14.  Por ésto, el 14 de febrero se convirtió en un día de lujuria sexual desenfrenada. El color "rojo" era sagrado para ese día por la sangre, y la "forma de corazón" que es muy popular hasta éste día. La forma de corazón no era una representación del corazón humano, y ni siquiera se parece. La forma representa la matriz humana femenina o abertura a la cámara sagrada de copulación.  ¿CURIOSO NO?  ESPERAMOS VERLOS PRONTO EN NUESTRA PROPIA FIESTA DE SAN VALENTÍN SW  
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  • ¿Una fiesta sexual? Las Lupercalias, una Fiesta de Fertilidad EL ORIGEN DE SAN VALENTÍN ES LA FIESTA PAGANA ORGIÁSTICA DE LAS LUPERCALIAS, UNA FIESTA DE FERTILIDAD EN LA CULTURA ROMANA  Cupido es, en la mitología romana, el dios del amor. Equivale al Eros de la mitología griega. Su nombre latino significa «el deseo».  Es hijo de Venus y de Marte. Se le adjudica la creación de amores y pasiones entre los mortales y suele ser representado por un niño con alas (parecido a un ángel). Al ser hijo de los dioses de la guerra y del amor, Cupido resulta ser el dios de los enamorados, creando de esta manera un balance entre el amor y la tragedia.  En la mitología griega, Eros era el dios primordial responsable de la atracción sexual, el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad. En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares, pero según El banquete de Platón fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Esto explicaba los diferentes aspectos del amor.  Los antiguos romanos creían que cada mes tenía un espíritu que crecía en fortaleza y alcanzaba su cima o todo su poder a mediados o finales del mes. Éste usualmente era el decimoquinto (15) día, y era un día donde brujas, agoreros, y magos trabajaban su magia. Un agorero era una persona llena de un espritu de adivinación, y de la palabra augur tenemos la palabra "inagurar", que significa "tomar pronósticos". Desde que febrero ha sido robado por los Césares y sólo ha tenido 28 días, los Ides de febrero se convirtieron el día 14 de ese mes. Desde que los Ides de un mes fueran celebrados en la víspera precedente, el mes de febrero era único, porque era el día 13 que se convertía en la víspera del Ides de ese mes, y se convirtió en un importante día de fiesta pagano en el Imperio de Roma. El día sagrado del 14 de febrero era llamado "Lupercalia" o "el día del lobo." Éste era un día que era sagrado a los sacerdotes sexuales de la diosa Juno. Éste día también honraba los dioses romanos, Lupercus y Faunus, también como los legendarios gemelos, que supuestamente fundaron a Roma, Remus y Rómulo. Éstos dos se dice que han sido amamantados por lobos en una cueva en el Monte Palatino en Roma. Ésta cueva fue llamada Lupercal y fue el centro de celebración de la víspera de Lupercalia o el 14 de febrero. En éste día, Lupercalia, que más tarde fue llamado el Día de San Valentín, el Luperci o sacerdores de Lupercus se vestían en pieles de cabra para una ceremonia sangrienta. Los sacerdotes de Lupercus, el dios lobo, sacrificaban cabras y un perro y después se manchaban con sangre. Éstos sacerdotes, hechos rojos con la sangre del sacrificio, corrían alrededor del Monte Palatino en un frenesí salvaje mientras hacían una correa llamada un "februa". Las mujeres se sentaban alrededor del monte, mientras los sacerdotes sangrientos las azotaban con las correas de piel de cabra para hacerlas fértiles. Las mujeres jóvenes se reunian en la ciudad y sus nombres eran puestos en cajas. Entonces, éstas "notas de amor" eran llamados "billetes". Los hombres de Roma dibujaban un billete, y la mujer cuyo nombre estaba en él se convertía un su compañera sexual de lujuria con quién él fornicaba hasta el próximo Luperculia o febrero 14.  Por ésto, el 14 de febrero se convirtió en un día de lujuria sexual desenfrenada. El color "rojo" era sagrado para ese día por la sangre, y la "forma de corazón" que es muy popular hasta éste día. La forma de corazón no era una representación del corazón humano, y ni siquiera se parece. La forma representa la matriz humana femenina o abertura a la cámara sagrada de copulación.  ¿CURIOSO NO?  ESPERAMOS VERLOS PRONTO EN NUESTRA PROPIA FIESTA DE SAN VALENTÍN SW  
    Feb 15, 2016 0
  • 03 Feb 2016
    Seguramente habrás escuchado aquello de que las mujeres disfrutan de orgasmos mucho más largos que los hombres. No, no siempre es así y para que sean realmente buenos hay que saber provocarlos Suena contradictorio: mientras todos tenemos en mente que las mujeres son capaces de tener múltiples orgasmos –ojo porque con algo de entrenamiento ellos también–, de los hombres se suele comentar que alcanzan el clímax con mayor rapidez –en demasiadas ocasiones antes de tiempo– y que tienen que encontrar la llave del placer para que ellas no se queden a mitad de camino. Son muchos los trucos para conseguir que las mujeres lo alcancen, ya. Pero se habla mucho de cantidad y poco de calidad. Sin ir más lejos, el objetivo es llegar pero la intensidad y duración del clímax parece dar igual, y no da. “El orgasmo femenino suele durar entre seis y 30 segundos pero hay maneras de conseguir que se disfrute durante un minuto entero”, explica en Daily Star la doctora Emily Nagoski. Estas son algunas de las que propone. Saquen los cronómetros y a ver quien da más. 1. La llave del placer   La estimulación del punto G puede producir un placer muy diferente al de un orgasmo cotidiano. “Si quieres explorar las sensaciones que se consiguen con la estimulación del G-punto primero tendrás que saber dónde está”, comenta sabiamente la sexóloga. Está como a unos cinco centímetros de profundidad dentro de la vagina –en la parte frontal de la pared que está tocando con el ombligo–, es ovalado y del tamaño de una alubia, más o menos.   El punto G es el eje que coordina el rítmo del clítoris, la uretra, la pared vaginal y la red de nervios, músculos y glándulas de todo el conjunto vaginal. Se trata de una zona erógena que una vez estimulada, puede llevar a la excitación sexual fuerte, poderosos orgasmos e incluso a la eyaculación femenina, ahí es nada. “Debido a que se compone de tejido eréctil cuando la mujer se excita la zona se hincha ligeramente y se llena de sangre”, continua Nagoski. Esta sensación hace que se ponga más duro y pueda percibir mejor la fricción del pene durante la penetración así que es conveniente saber cómo estimularlo. Aunque lo cierto es que son pocas las mujeres que disfrutan este tipo de orgasmos –la mayoría son más clitoriadianas–, de hacerlo bien, el minuto orgásmico está prácticamente asegurado. 2. Juguetes sexuales   Los vibradores ofrecen unos movimientos y velocidades que conducen aplaceres diferentes a los de un orgasmo derivado del coito. Llegan a zonas a las que el pene, bastante más inmóvil e inflexible, ni se acerca y con ellos se pueden estimular áreas plagadas de terminaciones nerviosas que desembocan en orgasmos más intensos y sí, duraderos. Decirle lo húmedo, cálido, e increíblemente bien que se siente por estar con ella, hace que mantenga la atención en las sensaciones Los reyes son los que tienen formas que dan placer simultáneo al clítoris y la vagina ya que permiten una estimulación interna y externa a la vez. También se puede tratar de frotar y excitar la zona paralelamente a la penetración, pero está claro que conseguir la misma vibración no está al alcance de tu mano, nunca mejor dicho. Nadie dice que el ente masculino sobre en la cama, pero contar con un divertido y estimulante juguete puede ayudar a batir récords de tiempo orgásmicos. 3. Atención a otras zonas erógenas   Igual que los hombres disfrutan de orgasmos más intensos cuando se les acarician los genitales a la par que, por ejemplo, se les mordisquea una oreja o se les toca la cabeza, las mujeres disponen de mucho más que una vagina. Por no volver al clítoris, que muchos se olvidan de su existencia, tocar y estimular adecuadamente sus zonas íntimas más sensibles ayudará que el orgasmo no sólo llegue antes sino que además sea más largo. Los pechos, los glúteos, el cuello… Son rincones que es mejor no perder de vista. 4. Susurrar cosas sexys “Decir cosas sucias en la cama puede resultar incómodo al principio”, reconoce Nagoski, “pero puede hacer maravillas con tu vida sexual”, asegura. Son muchos los expertos que defienden que excitar verbalmente a las mujeres mientras se practica sexo ayuda a que alcancen orgasmos mucho más placenteros y largos. “Decirle lo húmedo, cálido, e increíblemente bien que se siente por estar con ella, hace que mantenga la atención centrada en las sensaciones eróticas”, explica la también autora de Come As You Are: The Surprising New Science That Will Transform Your Sex Life (Simon & Schuster). 5. Preliminares   Nunca jamás hay que subestimar la importancia de los juegos previos. Los picos de placer que se disfrutan durante estos no sólo pueden conducir a un orgasmo previo al coito –minipunto para el equipo de las chicas– sino a mantener el cuerpo femenino en la tensión adecuada para dar paso a uno de los duraderos. El orgasmo femenino suele durar entre seis y 30 segundos pero hay maneras de conseguir que se disfrute durante un minuto entero “Trabajar múltiples posiciones y juegos sexuales durante una sola sesión puede ayudar a prolongar el orgasmo femenino porque la variación hace que ellas sientan más excitación”, comenta la doctora. Masajes eróticos, usar los dedos para estimular sus zonas erógenas, algo de sexo oral previo a la penetración, dejar que intervenga algún juguete o accesorio… Para gustos, colores. 6. Escoger la mejor posición   Hay ciertos movimientos sexuales que son mejores para acariciar, frotar o tener a mano el clítoris así como poder conseguir una mayor fricción sobre el punto G, según el tipo de placer que más disfrute cada una. Lo que está claro es que entre las posturas preferidas para conseguir orgasmos duraderos están aquellas en las que el ritmo, el roce de sus puntos erógenos o la profundidad de penetración queda a la elección de la dama: la vaquera o cowgirl, la cucharita, el perrito, la cruz o el misionero (sí, un clásico que nunca pasa de moda). 7. Sentirse sexy “La inseguridad distrae e inhibe el placer de las mujeres”, dice Nagoski, así que mejor ahorrarse comentarios sobre el tamaño de sus pechos, caderas, muslos… Siempre y cuando no sea para alabar lo brutalmente sensuales y sexys que son. La excitación verbal también puede acompañar piropos excitantes que “centren las sensaciones femeninas en el placer sexual para conseguir orgasmos más profundos y duraderos”, asegura la experta. 8. El estado de ánimo ideal “La clave para cualquier orgasmo femenino es que ella esté relajada y concentrada únicamente en el placer”, añade Nagoski, quien cree que “cuanto más se cuide la puesta en escena son mayores las posibilidades de que ellas disfruten de un placer largo e intenso”. Tampoco es que, como parece insinuar la autora, las mujeres estemos en la parra mientras practicamos sexo, pero la idea de que se mantenga la atenciónen el acto, en el placer que se está sintiendo, en los sabores y olores que rodean la situación y en si se está yendo o no por el buen camino para que ambos alcancen el orgasmo, puede ser la clave de que éste sea de los memorables.  
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  • Seguramente habrás escuchado aquello de que las mujeres disfrutan de orgasmos mucho más largos que los hombres. No, no siempre es así y para que sean realmente buenos hay que saber provocarlos Suena contradictorio: mientras todos tenemos en mente que las mujeres son capaces de tener múltiples orgasmos –ojo porque con algo de entrenamiento ellos también–, de los hombres se suele comentar que alcanzan el clímax con mayor rapidez –en demasiadas ocasiones antes de tiempo– y que tienen que encontrar la llave del placer para que ellas no se queden a mitad de camino. Son muchos los trucos para conseguir que las mujeres lo alcancen, ya. Pero se habla mucho de cantidad y poco de calidad. Sin ir más lejos, el objetivo es llegar pero la intensidad y duración del clímax parece dar igual, y no da. “El orgasmo femenino suele durar entre seis y 30 segundos pero hay maneras de conseguir que se disfrute durante un minuto entero”, explica en Daily Star la doctora Emily Nagoski. Estas son algunas de las que propone. Saquen los cronómetros y a ver quien da más. 1. La llave del placer   La estimulación del punto G puede producir un placer muy diferente al de un orgasmo cotidiano. “Si quieres explorar las sensaciones que se consiguen con la estimulación del G-punto primero tendrás que saber dónde está”, comenta sabiamente la sexóloga. Está como a unos cinco centímetros de profundidad dentro de la vagina –en la parte frontal de la pared que está tocando con el ombligo–, es ovalado y del tamaño de una alubia, más o menos.   El punto G es el eje que coordina el rítmo del clítoris, la uretra, la pared vaginal y la red de nervios, músculos y glándulas de todo el conjunto vaginal. Se trata de una zona erógena que una vez estimulada, puede llevar a la excitación sexual fuerte, poderosos orgasmos e incluso a la eyaculación femenina, ahí es nada. “Debido a que se compone de tejido eréctil cuando la mujer se excita la zona se hincha ligeramente y se llena de sangre”, continua Nagoski. Esta sensación hace que se ponga más duro y pueda percibir mejor la fricción del pene durante la penetración así que es conveniente saber cómo estimularlo. Aunque lo cierto es que son pocas las mujeres que disfrutan este tipo de orgasmos –la mayoría son más clitoriadianas–, de hacerlo bien, el minuto orgásmico está prácticamente asegurado. 2. Juguetes sexuales   Los vibradores ofrecen unos movimientos y velocidades que conducen aplaceres diferentes a los de un orgasmo derivado del coito. Llegan a zonas a las que el pene, bastante más inmóvil e inflexible, ni se acerca y con ellos se pueden estimular áreas plagadas de terminaciones nerviosas que desembocan en orgasmos más intensos y sí, duraderos. Decirle lo húmedo, cálido, e increíblemente bien que se siente por estar con ella, hace que mantenga la atención en las sensaciones Los reyes son los que tienen formas que dan placer simultáneo al clítoris y la vagina ya que permiten una estimulación interna y externa a la vez. También se puede tratar de frotar y excitar la zona paralelamente a la penetración, pero está claro que conseguir la misma vibración no está al alcance de tu mano, nunca mejor dicho. Nadie dice que el ente masculino sobre en la cama, pero contar con un divertido y estimulante juguete puede ayudar a batir récords de tiempo orgásmicos. 3. Atención a otras zonas erógenas   Igual que los hombres disfrutan de orgasmos más intensos cuando se les acarician los genitales a la par que, por ejemplo, se les mordisquea una oreja o se les toca la cabeza, las mujeres disponen de mucho más que una vagina. Por no volver al clítoris, que muchos se olvidan de su existencia, tocar y estimular adecuadamente sus zonas íntimas más sensibles ayudará que el orgasmo no sólo llegue antes sino que además sea más largo. Los pechos, los glúteos, el cuello… Son rincones que es mejor no perder de vista. 4. Susurrar cosas sexys “Decir cosas sucias en la cama puede resultar incómodo al principio”, reconoce Nagoski, “pero puede hacer maravillas con tu vida sexual”, asegura. Son muchos los expertos que defienden que excitar verbalmente a las mujeres mientras se practica sexo ayuda a que alcancen orgasmos mucho más placenteros y largos. “Decirle lo húmedo, cálido, e increíblemente bien que se siente por estar con ella, hace que mantenga la atención centrada en las sensaciones eróticas”, explica la también autora de Come As You Are: The Surprising New Science That Will Transform Your Sex Life (Simon & Schuster). 5. Preliminares   Nunca jamás hay que subestimar la importancia de los juegos previos. Los picos de placer que se disfrutan durante estos no sólo pueden conducir a un orgasmo previo al coito –minipunto para el equipo de las chicas– sino a mantener el cuerpo femenino en la tensión adecuada para dar paso a uno de los duraderos. El orgasmo femenino suele durar entre seis y 30 segundos pero hay maneras de conseguir que se disfrute durante un minuto entero “Trabajar múltiples posiciones y juegos sexuales durante una sola sesión puede ayudar a prolongar el orgasmo femenino porque la variación hace que ellas sientan más excitación”, comenta la doctora. Masajes eróticos, usar los dedos para estimular sus zonas erógenas, algo de sexo oral previo a la penetración, dejar que intervenga algún juguete o accesorio… Para gustos, colores. 6. Escoger la mejor posición   Hay ciertos movimientos sexuales que son mejores para acariciar, frotar o tener a mano el clítoris así como poder conseguir una mayor fricción sobre el punto G, según el tipo de placer que más disfrute cada una. Lo que está claro es que entre las posturas preferidas para conseguir orgasmos duraderos están aquellas en las que el ritmo, el roce de sus puntos erógenos o la profundidad de penetración queda a la elección de la dama: la vaquera o cowgirl, la cucharita, el perrito, la cruz o el misionero (sí, un clásico que nunca pasa de moda). 7. Sentirse sexy “La inseguridad distrae e inhibe el placer de las mujeres”, dice Nagoski, así que mejor ahorrarse comentarios sobre el tamaño de sus pechos, caderas, muslos… Siempre y cuando no sea para alabar lo brutalmente sensuales y sexys que son. La excitación verbal también puede acompañar piropos excitantes que “centren las sensaciones femeninas en el placer sexual para conseguir orgasmos más profundos y duraderos”, asegura la experta. 8. El estado de ánimo ideal “La clave para cualquier orgasmo femenino es que ella esté relajada y concentrada únicamente en el placer”, añade Nagoski, quien cree que “cuanto más se cuide la puesta en escena son mayores las posibilidades de que ellas disfruten de un placer largo e intenso”. Tampoco es que, como parece insinuar la autora, las mujeres estemos en la parra mientras practicamos sexo, pero la idea de que se mantenga la atenciónen el acto, en el placer que se está sintiendo, en los sabores y olores que rodean la situación y en si se está yendo o no por el buen camino para que ambos alcancen el orgasmo, puede ser la clave de que éste sea de los memorables.  
    Feb 03, 2016 0
  • 21 Oct 2015
    En nuestro entorno natural, encontramos todo tipo de especies de plantas y organismos medicinales, pero también hay otros que se van descubriendo en el transcurso de los años y cuyos efectos no sabemos o recién nos enteramos...    Hoy te traigo una curiosidad del Reino de los Hongos que tiene un gran impacto en la sexualidad en especial de la mujer.   Se trata de un hongo con características potencialmente increibles, claro que sólo crece en las lenguas de lava de Hawai cada 600-100 años, y uno de sus mayores características es que produce orgasmos instantáneos en las mujeres sólo al acercarse y respirar su olor.   Esta especie de hongo fue descubierta en 2001, así lo publicaron en International Journal of Medicinal Mushrooms(Revista Internacional de Hongos Medicinales) y lo describieron de color naranja, y su poder afrodisiaco en las mujeres Su investigación ha vuelto a saltar a la opinión pública, porque después de casi una década de pruebas han conseguido arrojar luz sobre esta cuestión. Tras cientos de ensayos clínicos (la sala de pruebas debía ser como un volcán en erupción), los resultados eran concluyentes: la mitad de las mujeres experimentaban potentes orgasmos espontáneos mientras olían el aroma fétido que desprendía la seta.  “Los compuestos en las hormonas de las esporas del Dictyophora pueden ser similares a los neurotransmisores químicos liberados durante los encuentros sexuales entre humanos“, indicó John C. Holliday. Además, “el olor fétido del hongo no parece tener el mismo efecto en el género masculino“, añadió. Veremos, a los hombres quedándose como setas  viendo a las mujeres gozar sin control. Caprichos de la micología.   Así que ya saben mi amigos y amigas de Lascivia, es suficiente con oler esta seta para tener orgasmos instantaneos... Si lo venden les avisaré donde! ;) Ahora les dejo con uno de los mejores orgasmos fingidos del cine. ¡Disfruntenlo! https://youtu.be/0hqdmYF6Wv4    
    0 Posted by Lascivia by Jenny
  • En nuestro entorno natural, encontramos todo tipo de especies de plantas y organismos medicinales, pero también hay otros que se van descubriendo en el transcurso de los años y cuyos efectos no sabemos o recién nos enteramos...    Hoy te traigo una curiosidad del Reino de los Hongos que tiene un gran impacto en la sexualidad en especial de la mujer.   Se trata de un hongo con características potencialmente increibles, claro que sólo crece en las lenguas de lava de Hawai cada 600-100 años, y uno de sus mayores características es que produce orgasmos instantáneos en las mujeres sólo al acercarse y respirar su olor.   Esta especie de hongo fue descubierta en 2001, así lo publicaron en International Journal of Medicinal Mushrooms(Revista Internacional de Hongos Medicinales) y lo describieron de color naranja, y su poder afrodisiaco en las mujeres Su investigación ha vuelto a saltar a la opinión pública, porque después de casi una década de pruebas han conseguido arrojar luz sobre esta cuestión. Tras cientos de ensayos clínicos (la sala de pruebas debía ser como un volcán en erupción), los resultados eran concluyentes: la mitad de las mujeres experimentaban potentes orgasmos espontáneos mientras olían el aroma fétido que desprendía la seta.  “Los compuestos en las hormonas de las esporas del Dictyophora pueden ser similares a los neurotransmisores químicos liberados durante los encuentros sexuales entre humanos“, indicó John C. Holliday. Además, “el olor fétido del hongo no parece tener el mismo efecto en el género masculino“, añadió. Veremos, a los hombres quedándose como setas  viendo a las mujeres gozar sin control. Caprichos de la micología.   Así que ya saben mi amigos y amigas de Lascivia, es suficiente con oler esta seta para tener orgasmos instantaneos... Si lo venden les avisaré donde! ;) Ahora les dejo con uno de los mejores orgasmos fingidos del cine. ¡Disfruntenlo! https://youtu.be/0hqdmYF6Wv4    
    Oct 21, 2015 0